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En últimas, es el resultado de la crisis de los medios de comunicación impresos. El fracaso de la subasta del tercer canal de televisión fue también determinante.
 
El Grupo Editorial Planeta, dueño hasta ahora de Casa Editorial El Tiempo (CEET), intentó infructuosamente conseguir la licencia del tercer canal de televisión nacional en Colombia. Después de todo ya era dueño a través de CEET de CityTV, el principal canal regional de Bogotá. Pero este es un país donde todavía mandan los carteles en algunas áreas. Caracol Televisión y RCN Televisión montaron una cerrada oposición para impedir el ingreso de un competidor.

Y fue así como en un país donde por tamaño (población de 47 millones) deberían existir por lo menos cinco canales nacionales se mantuvo vigente un cartel conformado por solo dos protagonistas que han hecho y deshecho con los televidentes durante décadas. En Caracol Televisión y RCN Televisión todavía deben de estar celebrando con champaña la conservación intacta de su odioso cartel.

Después de su frustrado intento para obtener una licencia que le permitiera operar en la televisión nacional, Planeta tomó la decisión de poner pies en polvorosa. La situación económica por la que está atravesando su país de origen también debió pesar en una decisión que le trae liquidez al grupo español.

Sarmiento ya poseía un 33% de las acciones de CEET. Los bancos del Grupo Aval siempre fueron en las últimas décadas los principales acreedores. CEET ya era una empresa sobre endeudada cuando la adquirió Planeta en 2007. Por problemas de liquidez le cedieron a Sarmiento primero 11% de participación accionaria y después 22%. Y en esta última transacción otros 55%, quedando así Sarmiento con 86%. Aunque todavía no se conoce el monto exacto de la transacción se estima que se aproximará a US$400 millones.

En realidad, a pesar de su posición destacada en medios impresos y de una presencia no despreciable en la televisión de Bogotá, CEET no es propiamente una empresa de gran rentabilidad. Su pasivo representa cerca de 43% de sus ingresos operacionales anuales que actualmente superan los US$300 millones (un valor superior a 40% en este indicador trae consigo problemas recurrentes de liquidez). Su cartera es relativamente pesada. Sus obligaciones laborales son altas y a pesar de varias reestructuraciones, el tamaño de su nómina continúa siendo excesivo, especialmente si se tienen en cuenta las innovaciones tecnológicas mas recientes.

La verdad es que los problemas financieros de CEET se iniciaron primordialmente en la crisis económica que sufrió Colombia durante 1999-2003 y que agarró a la empresa sin muchas defensas debido a un ambicioso proceso previo de expansión. En esa expansión CEET se sobre endeudó, y ante todo con los bancos de Sarmiento. Con la crisis, el peso relativo de su deuda se acrecentó significativamente.

CEET no pudo recuperarse financieramente del todo en los años posteriores a la crisis, lo que obligó a sus dueños, numerosos miembros de la familia Santos, a venderle la mayoría accionaria a Planeta, afortunadamente para ellos a un precio relativamente elevado.

Con la llegada de Sarmiento, el más tradicional de los periódicos de Colombia entra a una nueva etapa, que hubiera sido impensable hace solo una década. El contubernio entre banca y medios de comunicación no es propiamente uno que pueda catalogarse como ortodoxo. Sarmiento, además, se involucra en un área en la que no cuenta con mayor experiencia.

Eventualmente serán lectores y televidentes los que darán el veredicto final a esta que podría catalogarse como una de las mas sorprendentes movidas del principal banquero colombiano.  

(Advertencia: lanota.com sólo utiliza este nombre. No tiene relación alguna con portales o empresas que emplean la palabra lanota en otras combinaciones de nombres).