LaNota.com
 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

  

 

RANKING DIGITAL DE MERCADOS DE COLOMBIA

 

110 SECTORES CON SUS EMPRESAS LÍDERES

 

(HACER CLICK AQUÍ)

  

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

 

PROYECCIONES ECONÓMICAS 2022-2026 DE COLOMBIA

 

VERSIÓN ABRIL 2022

 

(HACER CLICK AQUÍ)

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

MAPA EMPRESARIAL DE COLOMBIA

 

INFORMACIÓN FINANCIERA Y MOVIDAS EMPRESARIALES DE 105 SECTORES Y 7.636 EMPRESAS

 

(HACER CLICK AQUÍ)

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

PANAMERICANSPORT 

LO TOP EN INFRAESTRUCTURA DEPORTIVA, RECREATIVA Y COMERCIAL

 

(HACER CLICK AQUÍ)

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

 

 

El cuento se lo tragaron millones de ingenuos que increíblemente a estas alturas del paseo todavía no entienden el concepto marxista sobre la verdad y la mentira.
 
Lo de Hugo Chávez fue una descarada mentira a su pueblo y al mundo. Desde que supo de su cáncer, y desde que los médicos cubanos se lo agravaron con un tratamiento inicial desafortunado, este mentiroso personaje se dedicó no solo a confundir a la opinión pública sobre el desarrollo de su enfermedad sino que además a explotarla políticamente con lo que algunos llamaron “misión lástima”.

Desde finales de 2011 Chávez sabía de la gravedad de su cáncer y de sus mínimas posibilidades de supervivencia mas allá del primer semestre de 2013. Sin embargo, no tuvo la hombría de contárselo a los venezolanos y de hacerse al lado en la elección presidencial del 7 de octubre, como le tocaba en aras de la transparencia de ese proceso. Al contrario, tanto Chávez como sus subalternos, con la mayor desfachatez, dijeron que ya estaba curado de su cáncer y que si se notaba indispuesto o ausente era debido a rezagos de una enfermedad ya superada, rezagos estos que desaparecerían con el tiempo.

Lo que pasó en los meses previos a las elecciones presidenciales fue vergonzoso. Unos pocos medios de comunicación y voces aisladas informaron sobre el avance inexorable del cáncer de Chávez y sobre el encubrimiento oficial al especto. Pero la gran mayoría de periodistas tomaron las evidentes mentiras oficiales como verdades y se convirtieron en cómplices transmisores de la desinformación.

Para marxistas como Chávez y sus subalternos (al igual que para los dirigentes de las Farc) la verdad y la mentira no existen como la entienden el resto de los mortales. Es verdad todo lo que contribuye a promover su causa política, así sea mentira. Y es mentira todo lo que obstaculiza esa causa, así sea verdad. La verdad y la mentira son totalmente moldeables, según sean los fines políticos que se persiguen.

Entonces, si la verdad acerca del cáncer de Chávez va en contra de los intereses políticos del momento, esa verdad pasa a ser una mentira. Y la mentira acerca de la recuperación de la salud de Chávez pasa a ser la verdad.

Es en este contexto que hay que ver las insólitas contradicciones de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello. Elías Jaua y otros altos funcionarios del gobierno venezolano. Hasta tres días antes del mas reciente anuncio sobre otra operación en Cuba, Maduro andaba proclamando a los cuatro vientos que Chávez estaba en Cuba disfrutando de “una excelente salud”. Así también otros voceros oficiales. Y esa fue la “verdad” que transmitieron por el planeta la mayoría de los medios de comunicación.

Y, ¿qué pasó a los tres días después de que por enésima vez todos los subalternos de Chávez reafirmaron que estaba curado definitivamente? Que al personaje le tocó reconocer que “el cáncer había reaparecido”. Si claro, el cáncer reapareció en tres días, y la cirugía de urgencia que le tienen que hacer al tumor que le comprime la espina dorsal fue una emergencia de las últimas horas. Si claro.

Pero lo mas patético de todo es que esta contradicción se ha dado varias veces en el último año y medio. En otra ocasión, cuando también rondaban los rumores acerca del deterioro de la enfermedad de Chávez, Maduro, Cabello y compañía declararon que se trataba de calumnias de la oposición y que su jefe ya estaba completamente curado. Apenas unos minutos después de estas declaraciones el propio Chávez se vio forzado a reconocer que por problemas de salud volvía a Cuba para una nueva operación. En este caso la verdad se volvió mentira en cuestión no de tres días sino de minutos.

En el mundo marxista la verdad se convierte en mentira y la mentira en verdad con inusitada rapidez. Las verdades y las mentiras están completamente subordinadas a las cambiantes tácticas y estrategias políticas que demanda cada momento.

Pero resulta que en el mundo real hay verdades y hay mentiras que no dependen de conveniencias políticas. En lo relacionado con el cáncer de Chávez, una de las verdades es que su enfermedad se ha agravado desde que se la descubrieron hace año y medio y que el paciente está actualmente en una fase terminal. La otra verdad es que Chávez, Maduro y el resto de fanfarrones engañaron a los venezolanos y al mundo sobre la evolución de la enfermedad. Esas dos son las únicas verdades de este cuento, las que nunca salieron a la luz en la versión marxista oficial, una versión diseñada especialmente para zombis y periodistas despistados.