LaNota.com
 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

  

 

RANKING DIGITAL DE MERCADOS DE COLOMBIA

   

110 SECTORES CON SUS EMPRESAS LÍDERES (hacer click aquí)

 

RANKING 2018 TOP 300 EMPRESAS DE COLOMBIA (hacer click aquí aquí)

 

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

 

PROYECCIONES ECONÓMICAS 2020-2024 DE COLOMBIA

–Versión Enero 2020– 

(HACER CLICK AQUÍ)

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

PANAMERICANSPORT 

 LO TOP EN INFRAESTRUCTURA DEPORTIVA, RECREATIVA Y COMERCIAL

 

(HACER CLICK AQUÍ)

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––

 

 

 

La abrupta caída del precio internacional del petróleo ha sido un duro golpe para los proyectos destinados a producir biodiesel con base en aceite de palma africana.
 
El país pionero en el tema fue Malasia, que se disputa con Indonesia el título de primer productor mundial de aceite de palma africana. En 2006 puso en producción su primera planta comercial de biodiesel de palma. El aumento del precio internacional del petróleo y lo que en ese momento era una creciente demanda de biodiesel, llevó al precio internacional del aceite de palma hace un año a niveles cercanos a US$1.300 tonelada. Pero con el estallido de la crisis económica mundial, dicho precio cayó a US$400 tonelada en diciembre de 2008, para luego repuntar levemente a US$500 tonelada a finales de febrero de 2009.

De las 91 licencias que el gobierno de Malasia otorgó para plantas de producción de biodiesel, la gran mayoría no están actualmente en operación. Por un lado, los bajos precios por el aceite de palma han afectado la oferta y por el otro, los bajos precios del petróleo han ocasionado una reducción en la demanda de biodiesel. Sencillamente no es rentable usar biodiesel en los actuales momentos, por lo que su producción debe ser subsidiada. De hecho, la única demanda de biodiesel en Malasia es la proveniente del mercado doméstico, y se origina en la obligación que ha establecido el gobierno de ese país de utilizarlo en los vehículos que usan motores diesel.  

En el caso de Colombia, quinto productor mundial de aceite de palma, también se pusieron en marcha varios proyectos para producir biodiesel de palma. El gobierno colombiano concedió ventajas tributarias y estableció a partir de 2008 un 5% de incorporación obligatoria de biodiesel en el combustible de los motores diesel. Varias empresas construyeron plantas: Oleoflores, Biocastilla, Biocombustibles Sostenibles del Caribe, Bio D, Aceites Manuelita, Biodiesel de Colombia y Biocosta, entre otras. Se estima que actualmente la capacidad de producción supera las 700.000 toneladas año. El consumo anual total de diesel en Colombia es de 4.5 millones de toneladas.

Así las cosas, la capacidad de producción de biodiesel de palma excede la demanda local de 5% de biodiesel en la mezcla exigida por el gobierno. Y las posibilidades de exportación son nulas. Al igual que en Malasia el esfuerzo de inversión realizado en los últimos años es subsidiado por los consumidores con precios a los combustibles más altos que los precios internacionales.
 
El gobierno colombiano hasta ahora ha dicho que no reducirá el precio interno de la gasolina y del diesel después de haberlo aumentado hasta los altos niveles internacionales que se dieron a mediados de 2008. Una parte de la explicación para esta política oficial —que ha impedido que el consumidor colombiano se beneficie con la abrupta caída del precio internacional del petróleo en estos últimos meses— es precisamente la necesidad de subsidiar a los productores de biocombustibles, y específicamente a los de etanol y biodiesel de palma. Como se sabe, en el caso de la gasolina, la obligación es incorporar un 10% de etanol, el cual es producido principalmente por Incauca, Ingenio Providencia, Manuelita, Mayagüez  e Ingenio Risaralda.