
Sin límites a la imaginación
Por Gabriel Gutiérrez R.
Avatar, la película más esperada del año. Rodeada de toda una parafernalia mediática, altamente comentada por su director y escritor James Cameron; vista como un potencial quiebre en la historia del cine, o en palabras de Steven Spielberg, “la nueva Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977)”; realizada con tecnología creada únicamente para esta producción; y la primer película con actores de carne y hueso realizada con equipo especial de 3D.
Ahora, escuchar por casi dos años de esta película, más que todo este año, tiende a elevar las expectativas al cielo. Es un peligro hacer la producción de una película algo público. Terminator Salvation (McG, 2009) fue un ejemplo de cómo la gente crea todas estas ideas en la cabeza y al final no están satisfechos porque sus expectativas son inmensas. ¿Pasa lo mismo con Avatar?
No. Avatar es un logro visual donde cualquier persona apasionada por el cine tendrá antes sus ojos la experiencia más grande que se puede vivir en este medio. Es ver un arte expandirse hasta constituirse en algo único, maravilloso y a la vez excitante. La tecnología usada en Avatar la convierte en una vanguardia en el arte cinematográfico abriendo puertas a la imaginación y creación al observar la profundidad en los escenarios, los paisajes épicos, los grandiosos efectos especiales y su desenvolvimiento en escena.
Durante la historia el personaje Jake va descubriendo todo un mundo, y con él el espectador va de la mano descubriéndolo, pero también se va descubriendo que esta tecnología de 3D prácticamente no tiene límites. Hay una escena impresionante y cuando se cree que eso es lo mejor, llega otra, y luego otra. Todo acompañado de una combinación hermosa de colores que refrescan los ojos ante el cansancio que puede producir el 3D.
Lo más débil de la película lo constituye su historia. James Cameron ha mencionado que esta historia la escribió cerca del año 1984, y que la tecnología creadora de personajes como Gollum o King Kong le dio las señas para realizar la cinta. Lo interesante es que tanto como Avatar cuenta el encuentro de dos culturas, dos mundos muy diferentes, esa es la sensación entre el guión y la tecnología usadas para crear Avatar.
El guion es lineal, los personajes son simples, carecen de profundidad; el dialogo es de los ochentas, y el desenvolvimiento de la historia es muy predecible de principio a fin. Es un guion de la década de 1980 utilizado en una producción con tecnología de finales de la década del 2010. Un contraste muy grande que no deja de decepcionar hasta cierto grado. No hay quiebres en la historia, o grandes sorpresas de por medio. Incluso es evidente la mano de Cameron en el guión al usar elementos utilizados en sus anteriores películas. Presenta la corporación que desea explotar tanto humanos como alienígenas para sus propios intereses (como puede ser visto en Aliens -1986-), la interacción entre humano y extraterrestre ( El Abismo -1989-) o la historia de amor de dos mundos diferentes donde el joven se mezcla con gente a la que no pertenece y no es bien recibido (Titanic -1997-). En otras ocasiones he mencionado que no hay problema que la historia sea trillada siempre y cuando la forma de relatarla sea diferente. Ese es el fracaso de Cameron en cuanto a la narración. Es la típica historia de John Smith y Pocahontas, donde un hombre se mezcla con nativos y se enamora de una mujer. Tema tocado en películas que van desde Danza con Lobos (Kevin Costner, 1990) hasta El Ultimo Samurái (Edward Zwick, 2003), sin tomar en cuenta que Distrito 9 (Neill Blomkamp, 2009) relata una historia muy similar entre humanos y alienígenas.
Lo único diferente en Avatar fue adaptar esa estructura narrativa a un mundo ajeno al ojo humano. Sí, se tocan grandes temáticas como lo son el encuentro de culturas, los aspectos de entendimiento hacia lo extraño, aprender de otras culturas, pero todo queda sin mucha trascendencia por ser algo visto en otras ocasiones e incluso explotado de mejor manera.
Dentro de la historia se habla mucho del vinculo de los Na’vi con la naturaleza; también se ve el vínculo entre Jake y el Avatar; entre los Na’vi y los animales. Esta es quizá la mayor enseñanza de la película y uno de los puntos que Cameron supo profundizar. Ese vínculo que existe entre la vida y la muerte; entre la cultura y el pasado; es un vínculo del que la mayoría de los humanos carecen, y ello se muestra con los mismos humanos en la película.
Cameron no deja de ser un director de estudio y la fórmula utilizada para relatar la historia se apega a las típicas formulas de Hollywood de los “blancos explotando a los nativos” o “de los buenos, siempre débiles luchando contra los malos que son más fuertes y mejores armados, y por algún azar del destino los buenos triunfan”. Son muestras de los deseos ocultos de los hombres poderosos de llegar algún día a un entendimiento con culturas que son diferentes a ellos. Mucha gente ve estas historias de hombres con tecnología vs. nativos como algo del pasado y aún en nuestros días se da (¿Afganistán?, ¿Irak?, ¿Georgia?), entonces ¿Por qué seguir hablando de un tema del que nadie aprende? Ahí es donde se ve como en efecto la historia de Avatar es una historia de la década de los ochenta; una historia obsoleta.
Esta es la parte decepcionante, pero al igual que La Guerra de las Galaxias en 1977 relatando la historia de un héroe apoyándose fuertemente en la antigüedad clásica, dio todo un giro a la historia del cine, Avatar hace lo mismo. El relato no es el fuerte de la película, pero la tecnología y el aspecto visual crean un balance perfecto. Es una película visual que dejara a todos con la boca abierta. Es exuberante, maravillosa, grandiosa (y todos los sinónimos que estas tres palabras puedan tener).
En el primer encuentro entre Jake y la Na’vi Neytiri, está le dice a Jake que él es un bebe, y como tal tiene una sed de descubrir un mundo nuevo. El espectador se sentirá como Jake, como un niño descubriendo algo nuevo; como el niño que es llevado por primera vez al cine a ver una película de “adultos”; ese niño que aún se sorprende por simplicidades y que ve en las cosas más pequeñas algo magnifico, siempre con esos ojos de deseo que imploran descubrir más y más. Avatar hará de muchos sentirse niños por dos horas y cuarenta minutos descubriendo en cada planta del mundo de Pandora algo que quedara en las memorias por años.
Avatar representa algo único en la historia cinematográfica, y todo el que la vea debería sentirse tan orgulloso como la generación de personas que en mayo de 1977 estaba dentro de un cine, sentados, esperando la presentación de una película extraña, novedosa, que presentaba algo nuevo ante los ojos de todos: La Guerra de las Galaxias.
MUY RECOMENDADA
Título original: Avatar. Director: James Cameron. Productor: James Cameron, Jon Landau. Distribución: 20th Century Fox. Guión: James Cameron. Cinematografía: Mauro Fiore. Música: James Horner. Montaje: James Cameron, John Refoua, Stephen E. Rivkin. Intérpretes: Sam Worthington (James Sully), Sigourney Weaver (Dr. Grace Augustine), Michelle Rodriguez (Trudy Chacon), Stephen Lang (Colonel Miles Quaritch), Zoë Zaldana (Neytiri), Duración: 161 minutos. País: Estados Unidos Año: 2009. Género: Drama, Fantasia, Accion.